El Dr. Valentín Fuster, director del Instituto Cardiovascular del Hospital Mount Sinaí de Nueva York, en una entrevista televisiva concedida desde el congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología que se está celebrando en Barcelona, comentaba que el infarto de miocardio y el infarto cerebral se han convertido ya en las principales causas de muerte en el mundo.

Con su extraordinaria capacidad divulgadora, explicó que se pueden agrupar en 3 categorías los siete principales factores de riesgo de dichas patologías:

  • Factores mecánicos:

       Obesidad

       Hipertensión arterial

  • Factores químicos:

       Colesterol elevado

       Glucosa elevada (diabetes)

  • Factores de conducta:

        Tabaquismo

       Falta de ejercicio físico

      Nutrición inadecuada: destacando un elevado consumo de sal y grasas

Con un lenguaje sencillo, no exento de contundencia, contestaba a la pregunta sobre si hemos aprobado la asignatura de la prevención en este ámbito, señalando que “Económicamente, tratar al enfermo demasiado tarde, cuando la enfermedad está avanzada, es muy caro. Y será imposible que en un futuro podamos seguir gastando tanto dinero simplemente tratando las enfermedades demasiado tarde. Por ello, la tendencia actual es identificar a los individuos que están en riesgo y cambiar la conducta y tratarlos adecuadamente antes de que se produzca el infarto de miocardio o el infarto cerebral”. Continuaba el Dr. Fuster anotando que “para modificar los siete factores -antes mencionados-, debe ser la persona quien tome la decisión diciendo: Yo me quiero cuidar. Esto es una prioridad.  Es decir, es completamente irresponsable hablar de pequeñas cosas como, por ejemplo, si tomar chocolate blanco o chocolate negro. Son los 7 factores de riesgo los que cada uno debe cuidar. Y eso es una decisión muy personal”.

Remarcaba el Dr. Fuster la necesidad de motivar a la sociedad en la promoción de hábitos saludables. En su experta opinión, tanto  la problemática existente como las medidas preventivas aplicables son conocidas, pero existe una evidente falta de motivación para aplicarlas.

Desde MCA nos sumamos a las palabras del Dr. Fuster:

“Es necesario explicar a la gente que merece la pena vivir muchos años con una calidad de vida adecuada”

Sin duda, la formación en el ámbito de la salud contribuirá a que las nuevas generaciones asuman su responsabilidad al respecto. También quienes formamos parte de la generación actual debemos adquirir ese compromiso: ¡La salud es responsabilidad de todos!