El pasado 3 de diciembre la Comisión Europea publicó el Informe referente a las grasas trans en los alimentos y en la dieta general de la población de la Unión, en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 30.7 del Reglamento (UE) 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, sobre la información alimentaria facilitada al consumidor.

¿Qué son los ácidos grasos trans (AGT)?

Los AGT son un tipo particular de ácidos grasos insaturados de procedencia natural o artificial, que han sido declarados “no seguros“ para la alimentación humana, ya que una elevada ingesta aumenta los niveles de LDL (colesterol “malo”) en la sangre y, por tanto, el riesgo de sufrir cardiopatías. Además de enfermedades cardiovasculares, también existen diferentes trabajos que relacionan la ingesta de grasas trans con diversas enfermedades como diabetes, cáncer o asma.

Los AGT de origen natural se encuentran en los productos alimenticios procedentes de animales rumiantes, como los productos lácteos o la carne de vacuno, ovino o caprino, debido a la transformación bacteriana de ácidos grasos insaturados en el rumen de estos animales.

Mientras que los AGT de origen artificial se forman en los procesos industriales de hidrogenación, utilizado para producir grasas sólidas o semisólidas para la elaboración de alimentos como margarinas, mantecas, bollería o galletas; de desodorización, necesario para el refinado de aceites insaturados vegetales; y de fritura, con aceites a altas temperaturas.

¿Cómo podemos saber el contenido de AGT en los alimentos procesados?

Actualmente, la única posibilidad que tenemos los consumidores de identificar los productos que pueden contener AGT es comprobando, en la lista de ingredientes de la etiqueta del producto, la presencia de aceites parcialmente hidrogenados (entre los que se incluyen los AGT), ya que el Reglamento (UE) 1169/2011 exige que se dé esta información en la lista de ingredientes de los alimentos envasados, aunque esto no ofrezca indicación alguna sobre el contenido real de AGT.

¿Cuál es el objetivo del informe?

  • Informar sobre la presencia de AGT en los alimentos y en la dieta general de la población de la UE.
  • Presentar los planteamientos actuales para limitar el consumo de AGT en todo el mundo y la eficacia de tales planteamientos, con énfasis en los límites legales de los AGT, el etiquetado obligatorio de los AGT, y la reformulación voluntaria.
  • Exponer algunas de las posibles consecuencias de la introducción de dichos planteamientos en la Unión Europea.

El siguiente paso que propone la Comisión Europea es una consulta pública y la evaluación del impacto que las medidas propuestas pueden tener, con la finalidad de un futuro desarrollo legislativo al respecto.

El texto íntegro del informe se puede consultar en el siguiente enlace: PDF del informe.